En el hemisferio norte, en el clima mediterráneo, durante el mes de abril ya se puede empezar con la siembra directa de las diferentes variedades hortícolas que nos acompañarán a lo largo del verano.
Si tienes huerto, abril no es un mes cualquiera: es el momento ideal para empezar el huerto de verano, la tierra ofrece ya las condiciones ideales para empezar la siembra directa de muchas variedades que, con un poco de cuidado, nos alimentarán durante todo el año.
También es el momento de empezar a poner en el huerto, la cantera que habremos preparado en los meses anteriores.
Pero, ¿de qué podemos hacer siembra directa? Pues de todas las especias y variedades de calabazas, sandías y melones, también de las judías y judías, del trigo de las indias…
Para los primeros cultivos mencionados, habrá que garantizar un buen espacio en el huerto, otros como las judías, unos buenos tutores para que trepen (las cañas son una buena opción, tradicionalmente se cortan durante la luna menguante de enero).
Algunas de las variedades de calabaza como la larga o la pequeña y algunos melones como el melón fei o el melón amarillo, se pueden cultivar en la seca, siempre que la primavera haya sido lluviosa y el suelo lo permita.
Para poder realizar la siembra directa de cualquiera de estas variedades, por lo general, habremos preparado la tierra antes. La técnica es muy sencilla, hay que hacer un pequeño agujero, no demasiado profundo, y echaremos dos o tres semillas, justo después taparemos. Habrá que regar, dos consejos a tener en cuenta son: Haber dejado en remojo las semillas la tarde de antes y echar un poco agua al agujero antes de echar las semillas.
La distancia entre plantas dependerá de cada especie, a rasgos generales, las judías y judías unos 20-25 cm, el trigo de las indias unos 30, los melones y sandías un mínimo de 50 cm, y las calabazas de 1 m como mínimo. Todo esto acondicionado dependiendo del manejo del cultivo, ya que, en caso de hacerlo en la seca, será necesario ampliar el marco de plantación.
¿Otro sistema que podemos hacer, con la siembra directa, es la milpa, la conoces? Se trata de una práctica agrícola originaria del actual México y Centroamérica, donde se combinan en un mismo espacio el cultivo del trigo de las indias, las judías y las calabazas. Sacando beneficios un cultivo del otro. El trigo de las indias proporciona un tutor a las trepadoras judías, éstas, fijan nitrógeno al suelo accesible tanto para el trigo como para las calabazas, y las calabazas cubren el suelo descubierto, protegiéndolo de la radiación solar, reduciendo así la evaporación de la humedad del suelo. Esta práctica se ha llevado a cabo desde antes de la colonización por parte de los europeos. Y aunque allí, para realizarla, arden previamente la vegetación del espacio que cultivarán, aquí podemos adaptarla a los métodos de cultivo que practicamos.