Catalina Vaquer Sorell, de Can Justa (Porreres, 1968): “La clave del éxito de continuar después de cuatro generaciones es que mantenemos las variedades locales”

¿Cómo vivís esta tradición familiar de planteristas? 

Muy orgullosa de serlo. Todo lo empezó el padrino de mi padre que tuvo seis hijas, una de las cuales era mi madrina. Vio que esto funcionaba y fue haciendo y avanzando. Mi madrina tuvo una hija y mi padre que es quien continuó con la empresa familiar un poco a pesar suyo porque él quería ser mecánico. Luego vine yo que fui a trabajar a otra empresa de material de construcción de Porreres que me gustaba mucho. Pero más tarde cuando llegó el momento de la jubilación de mi padre y mi madre encontré que después de cuatro generaciones Ca na Justa no podía cerrarse por yo que había nacido aquí dentro. De hecho, yo siempre he dicho que he nacido dentro de una cantera porque tengo fotos de cuando era pequeña por ahí en medio de que mi madre me daba la merienda paseando.

Ido lo tuviste bien claro…

La verdad que mi madre no me lo aconsejaba tanto porque decía que esto de cada vez iba a menos que sólo sembraba a la gente mayor, que el día en que se jubilarían a las personas mayores la gente se detendría de sembrar, pero, aun así, pensé que quería trabajar en mi casa y que quería probarlo.

¿Cómo fue lo que decía su madre?

Es cierto que hubo un bote generacional. Se murieron los viejos y los jubilados, pero después los hijos se dieron cuenta de que ya no comían tomates buenos u hortaliza buena y se pusieron a sembrar ellos. Claro, esto supuso hacer doble trabajo para nosotros -ríe- porque tenías que explicarles un poco cómo sembrar un repollo o cómo debían sembrar un tomate. Y bueno, al final la gente se ha dado cuenta de que si comes hecho tuyo, comes sano y sabes lo que comes. Aparte además también han descubierto que es desestresante porque a pesar de que el trabajo de fuera villa es duro, les toca el aire, se cansan y después además están orgullosos de comer sus frutas y verduras. Y por eso no podemos quejarnos.

¿Qué año era que lo cogiste?

Hacia 2001 o 2002. Desde entonces ha habido cabezas de aguijón, temporales, ha habido de todo. Yo no recuerdo que en tiempos de mi padre hiciera tanto viento, pero ha habido un cambio meteorológico.

¿Las cuatro generaciones se han dedicado a plantel de huerto, de flores…?

Huerto sobre todo, plantel de temporada, variedad local. En la época de mi padre ya tuvo que empezar a introducir híbridos porque producían más, hacían el tomate más guapa, más uniforme. Te lo pedían y tenías que hacerlo. Pero poco a poco se han dado cuenta de que no son tan sabrosas como las variedades mallorquinas y siempre digo que la clave del éxito de seguir en cuatro generaciones es porque manteníamos las variedades locales. Vienen de toda Mallorca a comprar. Vienen de Andratx, de Esporles y les piden si no han encontrado nada más cerca -ríe- pero bien orgullosos y contentos que vendan.

Ahora está colaborando con la Asociación de Variedades Locales con el estudio sobre diferentes variedades de flores. ¿Qué encuentra?

En tema flor, aparte de hacer la planta hortícola, sí que siempre se había hecho flor con menor cantidad. En tiempos de mi madrina las sembraban para hacer guapo en los jardines, para cosechar su ramito, para poner en la casa cuando habían hecho el sábado… Y ahora más que por jardín las variedades estas mallorquinas se emplean como planta auxiliar en el huerto y las piden. Siempre he tenido la duda de si mi madrina sabía que en el huerto eran beneficiosas o sólo las sembraba para hacer guapo, pero ya no está aquí para pedirle. Pero sí, todas las flores si no sirven para una cosa sirven para otra y son bastante beneficiosas.

Así como ha dicho que su madrina las tenía, siempre las ha visto sembradas dentro de los semilleros…

Sí. Muchas se han perdido aunque estos últimos años las hemos intentado recuperar, pero la gente no las conoce y no las pide, sin embargo bien acaso poco a poco conseguiremos que se vayan introduciendo.

¿Cuáles ha sembrado?

La perpetua roja y la lila las tenemos siempre. Desde tres generaciones que he vivido yo de pequeña las veía y las hemos mantenido. La rosa y la blanca había gente mayor que me pedía y yo les decía que no teníamos y pensaba que no existían porque nunca las había visto. Ido este año gracias a la Asociación de Variedades Locales, las hemos conseguido de Eivissa, y son preciosas. Son igual de resistentes que las demás. Pienso que si se perdieron es porque los colores son más hados y acaso gustaban más las otras que eran más vistosas.

¿Qué función tienen?

Dentro del huerto se siembran como polinizadoras no le sé otra función a esta porque no huele, pero como polinizador sí atrae a bastantes insectos.

¿Qué otras variedades de flores sembrad?

La rosa mística y el clavel moro sí que siempre han continuado y han continuado pidiendo y son las más populares, las que la gente conoce más. La flor de la rosa mística es más grande es más dobla, tiene más color y acaso se han mantenido por ello y es clavel de moro por todas las propiedades que tiene: hace la flor en tonos amarillos y calabazas que atrae polinizadores, huele un poco peculiar que según qué insectos no les gusta y les depredadores que hay en la tierra que van locos por aquella raíz, pero la comen y quedan, con lo que actúa como desinfectante también. Tiene estas tres características, por lo que la gente cuando viene siempre pide un par de rosas místicas y un par de claveles de moro. Hay flor pequeña que es lo que piden más y después el de flor más doble, más alto, pero gusta más el más bajito. Posteriormente están también las Cresta de Gall que nosotros no las habíamos perdido nunca, pero también es algo que se vende poco. Un tiempo se empleaba bastante para Todos los Santos, para llevar ramos en el cementerio, pero ahora ya prefieren comprar una maceta aunque hace una flor muy espectacular. Yo vendería, aun así cuando las ven florecidas con ese pon-pon tan gordo, tan aterciopelado muy rojo me dicen “¿de eso no tienes?” y yo les digo que no, que esto debe sembrarse tres meses atrás. También tenemos la tabacalera que es muy beneficioso dentro del huerto como planta hospedaje porque hay muchos insectos que les gusta vivir, pero Nesidiocorus tenuis es el más beneficioso porque vive sobre la tabacalera y se alimenta de larvas de la tuta, mosca blanca, etc. No recuerdo que en tiempo de mi madrina tuviera de tabaco, es algo que hemos incorporado nosotros así como el ocra (Abelmoschus esculentus) que también supimos que era una planta hospedaje.

Así como habéis hablado, por ejemplo de la pérdida de la cresta de gallo, ¿la pérdida de la tradición oral entre generaciones también puede haber influido en la devaluación de según qué flores?

Sí. Y también creo que la gente estaba tan acostumbrada a verlo que ha quedado como anticuado y ahora encuentran más guapo hacer un jardín con petunias o con flores más modernas. También puede haber el inconveniente de que son plantas que crecen mucho porque llegan a tomar ochenta centímetros o un metro de altura y hacer un jardín con esta altura no es tan fácil como hacerlo con plantas más bajas.

¿El futuro de estas flores crees que gracias al trabajo de Variedades Locales tendrá una continuidad o la gente continuará con las más modernas?

La verdad es que este año me he llevado un poco de decepción porque el año pasado hicimos un curso de flor antigua, estaba superilusionada y busqué por donde pude muchas variedades que sabía que habíamos llegado a perder por falta de venta porque claro, no puedes seguir llevando algo que no se vende y lo tienes que ocupar y lo tienes que reponer y lo tienes que reponer dejado perder. Pero, como te decía, las volví a recuperar con mucha ilusión, hicimos el curso e informamos a la gente y en la temporada de primavera no he notado nada. Nadie ha venido diciendo que ha sabido que he recuperado esto o eso otro. Hemos seguido como siempre, pero bueno, no significa nada. ¿Acaso si se dan cuenta el año que viene que hay todo esto y acaso el boca a boca irá haciendo su función. Bueno, yo creo que este año por el hecho de tener ese guijarro allí con el proyecto de las perpetuas de color lila acaso el año que viene venderán y lo pedirán. Esperamos que sí.